ENCUENTRA A TOMAS MURUA
Y SE DESPIDE OTEIZA

me interesa el compañero, el amigo, el escultor

pero mis opiniones, digo a Tomás, no os interesan a los escultores de hoy

yo pertenezco a una utopía del Arte contemporáneo que concluyó en el pop y lo conceptual, y cuyo destino era una nueva sensibilidad a construir desde una nueva educación, pero no sucedió así,

yo pertenecía a un Renacimiento artístico vasco que se integraba con el Arte contemporáneo en la misma utopía. Y que tampoco sucedió aquí. La oposición al franquismo nos unió a los artistas, esto nos enriquecía en saber, en ilusión e identidad con nuestro pueblo, en preparación para nuestros cambios en democracia. Pero cuando la vanguardia cultural no coincide con los hombres en democracia para el gobierno, el arte es este desconcierto y desencanto del artista, el arte es esta especie traicionada, agotada, aburrida y sobrante, comercial, que en las galerías se sigue administrando para el consumo. Pos/pop modernidad es esto que pasa hoy en el mundo del artista y nos pasa hoy aquí,

pero, Tomás, tú no eres así. Ni como nosotros lo fuimos ayer. Tú eres una tremenda y popular, espontánea, fuerza expresionista con la que tratas de contar (tratas de CONTAR) nuestras cosas en tu entorno, arrantzales, campesinos, nuestra vida, nuestros juegos, nuestros oficios. En este arrebatado amor para contar, en tu apasionado expresionismo para contar, parecería que no te das tiempo, Tomás, para medir. Fíjate lo que hace muchos años (Quosque tandem, 1963) decía yo de MEDIR Y CONTAR:

"La geometría enseña a medir y la aritmética a contar. El hombre midiendo siempre, la Naturaleza y la Naturaleza contando siempre enseñando al hombre siempre a vivir, a contar. Y sucede que cuando está todo casi medido, faltan muchas cosas que contar. El problema está cómo contar lo que falta, cómo razonar, medir, la forma de no medir lo que le falta (artísticamente, experimentalmente) que contar"

pienso si tú tendrías que estar aquí. Pero este aquí mío era hace 22 años. Tú aquí hoy eres tú quien tiene que averiguarlo, con tus compañeros jóvenes, en esta caída del mundo en cuyo borde final me encuentro yo, ya me despedí y me voy a ir,

querido amigo, no está en tu mano todo lo que quisieras para tu escuela, para ti. Pero lo que tienes en tu mano te sobra para lo que tu mundo espera que aun puede servirse del arte para soñar. Te bastaría distanciarte un poco en tu pasional operación creadora, relajarte en tu expresión. Hemos tratado demasiado de bañar nuestra escultura, de protegerla, con geometrías que la hiceran invulnerable. Aquiles cayó por un solo punto que su cuerpo no había sido bañado para lo invulnerable. Hoy el arte no trata de ser invulnerable. Ya nada lo es,

pero la generadora fuerza ya está en tu mano, porque la gracia además, entre lo lleno y lo vacío, la estabilidad, los silencios, la esperanza, todo lo que tú irás precisando en la larga y fecunda vida que te deseo, ya están también en tu mano, no es más que ceder un poco en tu fuerza insistente, obsesiva, de expresión, de amor o disgusto o de rabia de expresión, y de ir dejando sitio para lo demás,

ZORION-AGUR, lagun maiteari, reciente, breve la amistad, y querido amigo: esperanza contigo, para ti y nuestro querido pueblo,

desde Alzuza, enero 85,

Jorge OTEIZA